sábado, 26 de marzo de 2011

EL PRD DE MEXICO LANZA EN PUEBLA iniciativa de sociedades de convivencia… pero a la congeladora


Nada es lo que parece, especialmente en Puebla. Y para prueba basta un botón: legisladores del PRD presentaron la semana pasada en el Congreso local una iniciativa para legislar las Sociedades de Convivencia en Puebla. Y no, no es un hecho histórico, ni un síntoma de cambio; ni siquiera un motivo para alegrarse o rasgarse las vestiduras.
Activistas por los derechos sexuales en la ciudad de Puebla se han manifestado suspicaces ante la iniciativa lanzada por los diputados Erick Cotoñeto Carmona, Antonio Gali López y Jorge Garcilazo Alcantara, representantes de la “izquierda” —ja— en la entidad. Y no es para menos: ésta será la tercera vez que dicha facción política emita la propuesta al Congreso del Estado… y seguramente será la tercera en que terminará en la Congeladora. Un chista mal contado una vez, aburre; dos molesta; tres… pasa indiferente. Pero nada salvo una mala comedia política podíamos esperar de un partido de “izquierda” que, so pretexto de erradicar al PRI del poder, se alió con su supuesto archienemigo, el PAN. Partido del que parece más su gemelo “atontado”, que malvado.


Las palabras de Antonio Gali López al respecto son esclarecedoras, casi un lapsus linguae freudiano. En entrevista para MPuebla “rechazó que la iniciativa fracture la coalición legislativa que tiene el PRD con el PAN, el PC y el Panal a través de Compromiso por Puebla”. Y queda más que claro, la iniciativa no busca atentar contra ella, sino simplemente ser parte de los juegos internos —el teatro de marionetas— que predomina en el Congreso de ese Estado.

Otros temas que servirán de entremés en este cabaret político serán la despenalización del aborto y la muerte asistida que, como es de esperarse, ni siquiera serán discutidos propiamente. La tradicional intromisión de las élites de ultraderecha y la Iglesia Católica en las políticas del Estado, aunada a la nula resistencia por los representantes de la tendencia zurda, han hecho que el Congreso de este Estado sea del todo predecible y que muera toda esperanza por una agenda progresista que, al menos, sea rechazada tras ser discutida.