El izquierdista Ollanta Humala fue acusado de ser financiado por Venezuela, en tanto Keiko Fujimori se vio perjudicada por la entrega a la justicia de un ex ministro fujimorista tras 10 años de clandestinidad.
A cuatro días de iniciada la carrera a la segunda vuelta del 5 de junio, el ex candidato conservador Pedro Pablo Kuczynski enfiló su artillería contra Humala y dijo que tiene “información de que su campaña ha sido financiada en gran parte por dinero de Venezuela”, aunque no aportó pruebas.
Mientras, la entrega voluntaria de Juan Carlos Hurtado, ministro de Economía del gobierno del hoy condenado Alberto Fujimori (1990-2000) y buscado por corrupción, reafirmó las dudas sobre si un eventual gobierno de Keiko Fujimori -hija del ex gobernante- derivará en beneficios para las personas del régimen requeridas por la justicia.
En medio de este escenario, Kuczynski -que fue el gran derrotado del domingo y también es ex ministro de Economía- se reunió primero con Fujimori y luego con Humala para convencerlos de firmar un pacto de respeto a la Constitución, rechazo a cualquier intento de perpetuación en el poder, deslinde contra la corrupción y rechazo a la impunidad de quienes violaron los DDHH.
Keiko dijo que lo suscribiría, mientras que un asesor de Humala indicó que lo evaluarían.
Toda esta agitación demuestra que el camino para ambos candidatos de cara al balotaje va a estar lleno de obstáculos, coincidieron los sociólogos y analistas políticos David Sulmont y Eduardo Toche.
“Ambos tratarán de inhibir ese amplio umbral de desconfianza que generan hacia un sector muy importante del electorado”, dijo Toche, del Centro de Promoción del Desarrollo, a la AFP.
La entrega del ex ministro es “extrañísima, calculada en una etapa preelectoral y pareciera que quiere provocar daño a Keiko Fujimori”, opinó Toche, para quien Hurtado es “una figura emblemática de la corrupción del gobierno de Fujimori”.
Para Sulmont, politólogo de la Universidad Católica, la “iniciativa personal” del ex ministro tendrá “consecuencias impredecibles” ya que rememora todo el tema de la corrupción como “el gran pasivo que pesa sobre Keiko”.
Hurtado, ministro de Economía y primer ministro en el régimen fujimorista, fue visto en un video recibiendo 250.000 dólares del entonces asesor Vladimiro Montesinos en 1998.
Tras 10 años de clandestinidad se entregó al haber prescrito el delito de peculado que pendía sobre él, pero tiene aún abiertos otros dos procesos por asociación ilícita y colusión.
En una muestra de la polarización de la campaña, la influyente revista Caretas puso en su portada una foto de Keiko Fujimori señalando que “Hasta acá no más”, en una edición en que incluye una relación de 78 ex funcionarios y jefes de las FFAA del gobierno de su padre que afrontan o afrontaron juicios por variados delitos.
Por su parte, Humala carga la acusación de que sus propuestas de cambiar la Constitución y de nacionalizar servicios básicos se dan al influjo del presidente venezolano, Hugo Chávez.
Ante la acusación de Kuczynski, Humala le respondió, antes de la reunión que tuvieron este jueves: “Si tiene pruebas, le pido que las muestre”.
Toche sostiene que Humala tiene problemas de comunicación y no ha logrado desvirtuar esas acusaciones y expresar claramente cuál es su programa.
Humala “va a tener que señalar en forma clara el hecho de que las reformas que plantea no van contra el modelo económico sino que es una manera de reforzar ese modelo”.
Mientras, Sulmont estimó que Humala “tendrá que vencer muchos miedos, sobre todo en las clases medias”.
