Todo buen publicista o experto en marketing sabe que el sexo vende. No es ninguna novedad y estamos más que acostumbrados a ver anuncios con tintes sexuales a todas horas y en todo tipo de soportes. La política y las campañas electorales no son ajenas a este fenómeno. Al final, de lo que se trata es de 'vender' al candidato y llamar la atención sobre el partido para conseguir votos.Esta es la estrategia que ha elegido para su cartel electoral de una joven candidata a la alcaldía de Ciutadella en el que se mostraba enseñando los pechos y usándolos como 'argumentos' para pedir el voto ha levantado una ola de críticas por considerarse una campaña sexista. Los primeros en echarse las manos a la cabeza fueron la coalición Esquerra de Menorca-EU quienes denunciaron el cartel ante el Institut Balear de la Dona, y estos a su vez reclamaron la retirada de la imagen al considerarla que era sexista y atentaba contra la dignidad de la mujer.
En la foto aparece el busto desnudo de Soledad Sánchez, cabeza visible del Partido Democrático de Ciutadella, parcialmente tapado por unas manos masculinas y el eslogan 'Dos grandes razones. Soledad Sánchez'. La desnudez y la actitud desinhibida de la política han provocado más de una polémica. La joven posó de forma sexy y en posturas pseudo sadomasoquistas para una entrevista en una revista menorquina.
Sin embargo, el sexo no es tabú en las campañas electorales y ha sido un elemento recurrente de los magos del marketing para captar votos. Sin ir más lejos en las pasadas elecciones catalanas celebradas en noviembre, la Juventud Socialista de Cataluña (JSC), la rama juvenil del PSC, colgó en internet un vídeo para movilizar el voto joven en el que una chica tenía un orgasmo en mitad del colegio electoral cuando se disponía a introducir en la urna su papeleta para votar a José Montilla.
